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Cumplimiento normativo en IA y accesibilidad: 5 preguntas que toda editorial debe responder antes de que sea tarde
La mayoría de las editoriales están tratando esto como un problema jurídico. No lo es. Es un problema de contenido, tecnología y estrategia — y quienes lo entiendan primero llevarán ventaja.
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Introducción: dos regulaciones, una sola realidad urgente
1. ¿La accesibilidad es un problema de contenido — y no sólo jurídico?
2. ¿Somos desarrolladores o usuarios de IA?
3. ¿Puede la IA ayudarnos a cumplir con la ley más rápido?
4. ¿Cómo afecta todo esto a nuestra posición competitiva? ¿Qué riesgos existen si no adaptamos los contenidos?
5. ¿Tenemos el equipo y los socios adecuados para este camino?
El momento de actuar es ahora
Sobre Ana Isabel Calvo
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Introducción: dos regulaciones, una sola realidad urgente
Hace dos años, hablar de la Ley Europea de Accesibilidad (EAA) o del Reglamento de Inteligencia Artificial de la UE era hablar del futuro. Hoy, ese futuro ya tiene fecha y, para muchas editoriales, ha llegado. La EAA es una legislación vinculante: desde el 28 de junio de 2025, todos los nuevos productos y servicios introducidos en el mercado de la UE deben cumplir sus requisitos de accesibilidad. En 2030, el cumplimiento será universal. Y entre ambos hitos, la IA Act despliega sus propias exigencias: las obligaciones de transparencia del Artículo 50 — etiquetado de contenido generado por IA — entran en vigor en agosto de 2026.
Para un Chief Content Officer o un Chief Digital Officer de una editorial, la pregunta no es si esto les afecta. La respuesta es sí, y ya. La pregunta es: ¿por dónde empezamos y cómo convertimos este reto en una ventaja?Este artículo propone cinco puntos que, en nuestra experiencia debe considerar para abordar dicha obligatoriedad.
1. ¿La accesibilidad es un problema de contenido — y no sólo jurídico?
Cuando los equipos jurídicos presentan los requisitos de la Ley Europea de Accesibilidad, la reacción natural es tratarlo como un asunto de cumplimiento normativo: revisar con asesoría, marcar casillas, pasar al siguiente tema. Es comprensible. Es también el camino hacia el fracaso, lo hemos visto en varias empresas.
Esta ley no puede resolverse desde el área jurídica porque su raíz es editorial y técnica. Entre los productos que regula están los libros electrónicos y el comercio electrónico: el catálogo digital de una editorial no es periférico a esta normativa, es exactamente su centro. Los títulos del fondo editorial que no puedan hacerse accesibles podrían ser retirados del mercado europeo.
La solución sostenible no es la corrección a posteriori — remediar contenido uno a uno — sino rediseñar el flujo de trabajo desde el flujo editorial. El contenido estructurado (EPUB 3, HTML semántico, sistemas de gestión con arquitectura de componentes) es accesible por diseño, no por corrección posterior. Esto exige liderazgo desde la dirección de contenidos y digital, no solo desde el equipo jurídico.
Dicho esto, ¿Hemos analizado formalmente si somos proveedores o desplegadores?
2. ¿Somos desarrolladores o usuarios de IA?
El Reglamento de IA distingue entre proveedores, quienes desarrollan un sistema de IA y lo ponen en servicio bajo su propio nombre, ya sea para venderlo, licenciarlo o usarlo internamente a escala, y desplegadores, quienes utilizan sistemas de terceros en sus operaciones profesionales. Lo determinante no es quién construyó el sistema, sino quién asume la responsabilidad de ponerlo en servicio.
Una editorial que integra herramientas de IA de terceros en su flujo editorial es, en principio, una desplegadora. Pero esa clasificación puede cambiar: si personaliza sustancialmente esas herramientas mediante fine-tuning, RAG con información propia o instrucciones específicas de comportamiento, o si utiliza un sistema de propósito general para una aplicación específicamente educativa, pasa a actuar como proveedora, con todas las obligaciones que eso conlleva. Y muchas organizaciones ocupan ambos roles a la vez, según el sistema del que se trate.
Las consecuencias concretas son tres:
- Etiquetado del contenido generado por IA: el Artículo 50 obliga a declararlo cuando está destinado a informar al público, salvo que exista revisión editorial humana documentada.
- Documentación técnica: los proveedores de sistemas de alto riesgo, y la educación está explícitamente incluida en el Anexo III del Reglamento, deberán cumplir requisitos de conformidad exigidos a partir de diciembre de 2027.
- Responsabilidad en la cadena de valor: las obligaciones de transparencia deben distribuirse y documentarse contractualmente entre quien desarrolla el modelo, quien construye el sistema y quien publica el contenido.
La pregunta que debemos hacernos: ¿Hemos analizado formalmente si somos proveedores o desplegadores?
3. ¿Puede la IA ayudarnos a cumplir con la ley más rápido?
Hay una paradoja aparente: la IA genera nuevas cargas regulatorias, pero también puede ser la herramienta más potente para gestionar el cumplimiento. Para editoriales con catálogos de miles de títulos sin etiquetas estructurales ni textos alternativos en imágenes, la corrección manual es inviable en los plazos disponibles. Con herramientas de IA bien diseñadas y supervisión editorial humana, es factible.
Las herramientas actuales pueden generar textos alternativos para imágenes, detectar y priorizar problemas de accesibilidad, transformar contenido estático en formatos estructurados, y verificar el cumplimiento de los estándares internacionales de accesibilidad web de forma continua. Además, el Artículo 50 ofrece una exención significativa: si el contenido asistido por IA ha sido revisado y aprobado por una persona con responsabilidad editorial documentada, no es obligatorio etiquetarlo. Esto crea un incentivo real para mantener al editor en el centro del proceso.
Si estás empezando hoy, te recomendaría:
- Diagnóstico de partida: ¿qué porcentaje de tu catálogo activo cumple con los estándares de accesibilidad web? Cuantifica el riesgo antes de diseñar la respuesta.
- Aplica el principio "accesible desde el origen" a todo lo nuevo. No esperes a 2030.
- Revisa tu sistema de gestión de contenidos: ¿puede producir estructura accesible de forma nativa?
- Clarifica tu papel bajo el Reglamento de Inteligencia Artificial para cada sistema que uses o desarrolles.
- Formaliza los procesos de revisión editorial sobre el contenido asistido por IA.
Y algo importante: ¿Estamos usando la IA para escalar el cumplimiento?
4. ¿Cómo afecta todo esto a nuestra posición competitiva? ¿Qué riesgos existen si no adaptamos los contenidos?

La propia Comisión Europea señala los beneficios directos de la Ley de Accesibilidad para las empresas que la adoptan: reglas comunes que reducen costes operativos, mayor facilidad para el comercio transfronterizo y más oportunidades de mercado. La accesibilidad no es solo un coste de cumplimiento. Es una condición de acceso al mercado interior europeo y una ventaja para quienes la construyen antes que sus competidores.
El mercado es sustancial: aproximadamente 87 millones de personas en la UE tienen algún tipo de discapacidad. Y los compradores institucionales, centros educativos, universidades, administraciones públicas— empiezan a incluir criterios de accesibilidad y transparencia sobre el uso de IA en sus procesos de adquisición. Una editorial que demuestre cumplimiento proactivo tiene una ventaja concreta en licitaciones y grandes cuentas.
El riesgo del otro lado también es real: quien no pueda certificar accesibilidad puede perder contratos, ver restringida su distribución. Además la Ley no fija un régimen sancionador único a nivel europeo: cada estado miembro determina sus propias cuantías. Las multas administrativas oscilan generalmente entre 5.000 y 100.000 euros, aunque algunos países permiten además sanciones diarias mientras persista el incumplimiento. Pero hay países con cifras muy superiores. España contempla multas de hasta 1.000.000 de euros más prohibiciones operativas de hasta dos años; Hungría llega al 5% de la facturación; y los Países Bajos pueden imponer hasta 900.000 euros o el 10% del volumen de negocio.
Francia aplica multas de entre 5.000 y 250.000 euros, con penalizaciones adicionales de 25.000 euros anuales por carecer de declaración de accesibilidad.
Y hay un matiz importante que señala una fuente especializada: en Alemania, la estructura de multa es por infracción individual, lo que significa que un sitio con 15 problemas de accesibilidad podría enfrentarse teóricamente a 1.500.000 euros en penalizaciones acumuladas.
Esto es serio: ¿Hemos incorporado la accesibilidad y el uso responsable de la IA como argumentos de venta? ¿Sabemos las consecuencias de no tener preparados nuestros catálogos de acuerdo a la legislación?
5. ¿Tenemos el equipo y los socios adecuados para este camino?
El cumplimiento de la Ley Europea de Accesibilidad y el Reglamento de Inteligencia Artificial no es un proyecto de seis meses que se delega al equipo jurídico. Es una transformación que afecta a la arquitectura de contenidos, los sistemas tecnológicos, los procesos editoriales, las estructuras contractuales con proveedores y la cultura de la organización. Requiere personas que entiendan simultáneamente la pedagogía, la tecnología, el marco regulatorio y las operaciones editoriales.
Las editoriales que están navegando bien este momento tienen cuatro rasgos en común: saben con claridad dónde están hoy en materia de accesibilidad y uso de IA; han asumido que el contenido estructurado no es opcional a largo plazo; mantienen supervisión editorial humana documentada sobre el contenido generado con ayuda de herramientas con IA; y han empezado a ver el cumplimiento normativo como una capacidad competitiva que se construye con tiempo.
En EDT&Partners acompañamos a editoriales educativas en transformaciones de este calado: desde evaluaciones de madurez digital hasta el diseño de arquitecturas de contenido estructurado y estrategias de IA responsable.
Por tanto: ¿Contamos internamente con la combinación de capacidades necesaria, o necesitamos construir alianzas estratégicas para no llegar tarde?
El momento de actuar es ahora
Las editoriales que actúen hoy tienen una ventaja genuina sobre las que esperen a que los plazos se conviertan en urgencias. La accesibilidad y la transparencia sobre el uso de la IA no son obstáculos para crear buen contenido educativo —son parte de lo que significa hacer mejor contenido.
Si quieres explorar cómo aplica todo esto a tu organización —cuál es tu punto de partida real y cuáles son los pasos más rentables desde ahí, estamos disponibles para una conversación inicial. El primer paso no tiene que ser el más grande. Pero sí tiene que ser hoy.
Sobre Ana Isabel Calvo
Ana Isabel Calvo es especialista en transformación digital e IA aplicada a la educación y la edición digital. Actualmente es Directora y Partner para LATAM y Europa en EDT&Partners.
Con más de 25 años de experiencia en EdTech, fue Subdirectora del Departamento Técnico en Santillana Educación, liderando iniciativas de innovación y transformación digital. Ha asesorado a empresas e instituciones en estrategia digital, innovación educativa, programas de competencias, formación docente y proyectos de aprendizaje de reconocido prestigio, tanto privado como público.
Es fundadora de la primera consultora EdTech creada y dirigida por una mujer en España, reconocida por INCYDE y el Gobierno de Noruega.
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